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¿Cómo interactuar con una persona con discapacidad visual?

Lo fundamental es entender que frente a usted está otra persona, otro ser humano que simplemente se encuentra en una condición distinta, concebirlo como un sujeto de derechos y acercarse con mucho respeto.

No lo minimize y comprenda que la persona con discapacidad visual puede hacer lo mismo que cualquier otra persona si ha pasado por un proceso de rehabilitación como el que brinda el Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos-CRAC.

No utilice diminutivos para referirse a la condición ya que este uso del lenguaje es peyorativo y genera rechazo.

No hay que tener miedo a utilizar frente a una persona con discapacidad visual o al referirse a ella, términos claros que son válidos tales como: Persona Ciega, Ciego, Invidente, persona con discapacidad visual o persona en condición de discapacidad visual.

Sea muy específico a la hora de dar una indicación o instrucción a una persona Ciega o con Baja Visión, tenga muy en cuenta la lateralidad y tome siempre como referencia el cuerpo y la posición de la persona a la que se le está dando la indicación.

El uso de palabras o frases como «nos vemos», «viste», «mira» son conceptos que no tienen por qué ser obviados al dirigirse a las personas con discapacidad visual y por lo tanto no debe generar miedo utilizarlos en una conversación.

No asuma que la persona con discapacidad visual necesita ayuda, “siempre” pregunte a la persona si requiere colaboración y nunca tome acción sin hacerlo, ya que al no ver lo que está sucediendo, la persona se puede sentir asustada y/o agredida.

Nunca hale o empuje a una persona con discapacidad visual, ofrézcale su brazo u hombro y ubíquese un paso delante de ella, esto con el fin de que sea más fácil para él o ella detectar cambios en el camino (desniveles, escalones, etc) a través de sus movimientos, y así anticipar su reacción. Si usted lo desea, puede describir lo que hay alrededor, los obstáculos que aparezcan y las alteraciones en el recorrido.

Recuerde que la persona con discapacidad visual puede hacer las cosas por si sola aunque las haga de manera diferente.

No limite a la persona ciega o con baja visión, brinde acompañamiento cuando sea necesario y en su justa medida.

No haga las cosas por ellos, ni tome decisiones por ellos.

Reconozca sus capacidades.

Entienda que la discapacidad no es un tema de la persona con la condición y su familia, es un tema que toca a toda la sociedad.